Gillette, mientras trabajaba para una empresa fabricante de tapones de botellas, tuvo la idea de fabricar un producto que fuera usado pocas veces y tuviera que ser desechado. Las navajas de afeitar de ese entonces eran caras y requerían afilado constante; una cuchilla de afeitar que se desechara al perder su filo se convertiría en una necesidad a la vez de ser un negocio muy lucrativo.
Las maquinillas que proporcionaban protección durante el afeitado ya
se habían fabricado a mediados del siglo XIX, pero aún usaban una navaja
forjada.Gillette mejoró los diseños anteriores e introdujo la nueva cuchilla de afeitar altamente lucrativa.Durante la Primera Guerra Mundial, Gillette contrató con las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos el suministro de maquinillas y hojas de la marca Gillette a cada hombre alistado para ir a Europa
. Al terminar la guerra, alrededor de unos 3,5 millones de maquinillas y 32 millones de cuchillas de afeitar fueron entregadas a militares jóvenes, haciéndoles cambiar al afeitado con maquinillas Gillette.
